La B también se ve (2024)
Luego de enfrentar una batalla emocional relacionada con su bisexualidad, la cineasta decide pasar a la acción a través de su forma de expresión favorita: el cine. Inspirándose en la fotografía de Francesca Woodman lleva a cabo este proyecto experimental que profundiza en su vida personal y en cómo el arte la ha liberado.